Ingeniera de Software II
8 años de experiencia
A las mujeres: no duden de su talento, abracen su curiosidad. La ingeniería necesita voces diversas; su aporte marca la diferencia. No están solas, hay redes y puertas por abrir.
Desde pequeña, la curiosidad fue mi motivación. Recuerdo claramente cuando, a los 14 años, desarmé el único computador de mi casa en Padre Las Casas. No logré repararlo, pero sin saberlo, ese acto marcó el inicio de mi camino hacia la ingeniería. Ser la primera mujer en mi familia con la opción de ir a la universidad me impulsó a buscar una carrera que me gustara y que tuviera un buen campo laboral. Así encontré Ingeniería Civil Telemática en la Universidad de La Frontera, una carrera que fusiona las telecomunicaciones y la informática, y que era exactamente lo que buscaba.
Durante la universidad me di cuenta de lo difícil que era avanzar sin referentes femeninos o sin conocer la historia de distintas mujeres en el área de la ingeniería. Tuve profesoras que me inspiraban, pero notaba que eran pocas. Aun así, me propuse llegar lejos. Mientras estudiaba, logré realizar mi práctica profesional en el Observatorio ALMA. Tras titularme, trabajé en el Observatorio LLAMA en São Paulo, Brasil, desarrollando el software que le permitiría al Observatorio operar. Luego volví a Chile y postulé a ALMA, mi sueño desde siempre fue trabajar ahí y logré obtener una posición como Ingeniera de Software. Cada paso que di estuvo acompañado de dudas, inseguridades y el temido síndrome de la impostora, pero la perseverancia fue más fuerte.
Uno de mis mayores logros ha sido ser reconocida como una Mujer Destacada en STEM por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, y también como una de las 100 Mujeres Líderes de La Araucanía. Estos reconocimientos no solo validan mi trayectoria, sino que también representan a muchas otras mujeres del sur de Chile que, como yo, sueñan con que se abran más espacios en ciencia y tecnología para ellas. Además, soy mentora en el programa PROVOCA, donde puedo compartir mi historia con niñas y jóvenes que están descubriendo su vocación.
Mi próxima meta es seguir creciendo profesionalmente y ampliar mi rol como referente en STEM, especialmente en regiones donde aún faltan oportunidades y modelos a seguir.
A las mujeres que leen esto, les diría: no duden de su talento. Abracen su curiosidad, aunque el entorno les diga que no es para ustedes. La ingeniería, como muchas otras disciplinas, necesita más voces diversas, y la tuya puede marcar una gran diferencia. No estamos solas; hay redes, apoyo y muchas puertas que cada una de ustedes puede abrir.
Ingeniera Civil Telemática
Ciencia y Tecnología – Observatorio ALMA
Desarrollar y validar software clave para el Observatorio ALMA, contribuyendo a la ciencia astronómica global y visibilizando el rol femenino en ingeniería.